
La regulación de una válvula termostática naval se basa en la expansión y contracción de una mezcla de cera sensible a la temperatura. Al aumentar la temperatura, el actuador desplaza la corredera y modifica la sección de paso. De este modo regula el caudal hacia el enfriador, el bypass o el intercambiador.

Las válvulas marinas deben responder con precisión en un amplio intervalo térmico y soportar vibraciones, cambios de presión, golpes y ambientes corrosivos. Una construcción sólida evita que fuerzas externas modifiquen accidentalmente el punto de regulación.
Los orificios de fuga o bypass mantienen un caudal mínimo durante el arranque. Esto acorta el tiempo de respuesta térmica y puede proteger enfriadores y tuberías frente a congelación local o condensación.
- intercambio y recuperación de calor
- sistemas de lubricación e hidráulicos
- refrigeración de cilindros y motores
- circuitos de combustible y refrigerante
- válvulas mezcladoras y distribuidoras
- climatización naval
- plataformas offshore
- protección mediante caudal mínimo
- aplicaciones de dos y tres vías
El diseño considera temperatura de apertura, carrera, fuerza, curva de caudal, compatibilidad de materiales y vida útil requerida.








